La cocina romañola nació entre casas campesinas, ciudades de arte, colinas y mar. Su aparente sencillez exige técnica, tiempo y un conocimiento profundo de la estación.

El saber de las azdore

Durante generaciones, las azdore administraron ingredientes, masas, conservas y comidas de fiesta. Gran parte de la tradición se transmitió sin libros.

Pasta, pan y recuperación

La sfoglia al mattarello convive con recetas nacidas para no desperdiciar: passatelli de pan, Sucialesta de polenta y preparaciones con hierbas espontáneas.

De la campiña al Adriático

Carne de Mora Romagnola, quesos, hortalizas, pescado azul y anguila de Comacchio cuentan territorios muy distintos dentro de una misma cocina.

Una tradición viva

Conservar no significa inmovilizar. La Zabariona mantiene el carácter de las recetas y las sirve en una osteria actual, comprensible también para quien visita Romaña por primera vez.